«Toda ciudad moderna debe posar su atención en los niños, y proporcionarles áreas de juego seguras, que se convierten en herramientas para ejercitar la imaginación». Son palabras del holandés Aldo van Eyck (1918-1999), cuyos parques infantiles fueron, pese a su escala modesta, su aportación más significativa como arquitecto.

Elementos de juego diseñados por Aldo van Eyck

Con ellos, buscó una alternativa humanista al modernismo funcional imperante, otorgando valor a la figura del niño como elemento generador de ciudad. Van Eyck fue el primero en concebir deliberadamente y poner en marcha un nuevo modelo de desarrollo en el urbanismo de postguerra, que en los años 60 se llamaría estrategia incremental, el cual buscaba acomodar las necesidades inmediatas del usuario, explotando las oportunidades ofrecidas por los emplazamientos disponibles. Lo llevó a cabo transformando lugares abandonados y dándoles un uso cotidiano para los más pequeños.

Aldo van Eyck proyectó y construyó sus parques infantiles, ¡más de 700!, entre 1947 -fecha de creación del que ocupa la plaza de Bertelmanplein- y 1978 -el de Alexanderstraat fue el último datado-. Para ello, estudió la tradición holandesa en espacios lúdicos, reinterpretó los elementos principales, aislándolos de su carácter ornamental y tomando la esencia del motivo por el que son utilizados por los niños. Aspersores de agua y estructuras con forma de iglú fueron dos de sus señas de identidad en su conquista de territorios para la infancia.

Actualmente en Ámsterdam se conservan 17 playgrounds de Aldo van Eyck, recogidos en la guía de bolsillo de la imagen. ¡Una ruta de entornos con juegos al aire libre de autor y un plan fantástico para hacer en familia!

Iglú fotografiado por Cas Oorthuys en 1962.
Archivo de la Aldo + Hannie van Eyck Foundation