En muchas ocasiones nos preguntáis por el mantenimiento de la madera de nuestros parques, columpios o toboganes, pero no siempre queda claro qué pasa con los componentes metálicos de estos productos. En este artículo os explicamos porqué es importante inspeccionar cada cierto tiempo los componentes metálicos de tu parque, toboganes y columpios, y qué factores causan su deterioro.

Los elementos metálicos de nuestros productos están diseñados y fabricados para estar tanto en el exterior como a la intemperie, y son resistentes a ello. Son piezas que duran muchísimos años pero que con el paso de mucho tiempo pueden sufrir algún deterioro. Cuando llegue este caso te recomendamos cambiar la pieza metálica en cuestión por una de nueva y así garantizar la durabilidad de tu parque durante muchos años más. Pero, ¿por qué pasa esto?

Los dos factures que causan el deterioro en los componentes metálicos de tu parque son la humedad y el oxígeno. Los componentes metálicos de tu parque están recubiertos de una capa de zinc que les protege de este deterioro. El zinc es un material muy resistente a las inclemencias meteorológicas pero a la vez es endeble y frágil para soportar la fuerza que deben resistir estas piezas metálicas dentro de un parque. Por eso los componentes metálicos están fabricados con acero, y el zinc aparece como una fina capa en el acabado final para protegerlos de la humedad y el oxígeno. Pero incluso así el tiempo pasa factura y en función de los años de exposición y el ambiente en el que se encuentre el producto puede provocar una mayor o menor degradación.

No es el mismo clima el que hay a primera línea de mar que el que hay en el interior. Tampoco es el mismo clima el que hay dentro de una gran ciudad que el que hay en una casa en la montaña. El siguiente cuadro te ayudará a ver cómo cambia el grado de deterioro de los componentes metálicos en función del clima al que esté expuesto. Verás que está medido en micras. 1 micra es una milésima parte de un milímetro. En el peor de los casos el deterioro es de hasta 8 micras por año, lo que es prácticamente imperceptible. Pero año tras otro ese deterioro se acumula y al cabo de un tiempo se puede degradar la capa más superficial del metal, dañando así la pintura y su estética.

Así pues, en función de la exposición y del clima, las pautas de deterioro de los componentes metálicos de vuestros parques, columpios, toboganes etc… son:

Cuadro del efecto de la corrosión en los componentes metálicos de parques, columpios y toboganes

Aunque nuestros juegos os van a durar muchos años, ahora ya sabes que los componentes metálicos pueden de tu parque sufrir degradación. Y que ésta variará en función del clima donde estén instalados y aumentará con el paso de los años. Nuestro consejo es que una vez al año revises los componentes metálicos de tu zona de juego. Reajusta y aprieta la tornillería si lo consideras necesario y evalúa si el óxido ha hecho efecto en las partes metálicas. Si pasados unos años desde que se instaló el juego aprecias un desgaste en los componentes metálicos, no dudes en cambiarlos y así alargar la vida a tus juegos muchos años más!